Su aeropuerto, el Franz Josef Strauss, es el segundo más grande del país, y en él operan prácticamente todas las aerolíneas europeas y mundiales sus vuelos a Múnich. El funcionamiento del aeropuerto en condiciones normales mantiene una alta efectividad horaria. Estamos en Alemania.
Capital y ciudad central del estado federado de Baviera, Múnich, München o Minga, como se le llama en dialecto bávaro, es la tercera ciudad más importante de Alemania junto a Berlín y Hamburgo. Los Alpes bávaros que la rodean hacen de Múnich una ciudad ideal para el fomento de los deportes de invierno. A orillas del río Isar, se alza como uno de los centros económicos más modernos y fructíferos de toda Europa, en cuyos alrededores tienen sede algunos de los gigantes empresariales mundiales, como Siemens, o la Fábrica Bávara de Motores (BMW).
Múnich se erige como una de las regiones con mayor concentración de riqueza del planeta. Su apuesta constante por el desarrollo tecnológico de última generación y el fomento de líneas de investigación en las áreas industriales más punteras, la han convertido en todo un referente económico. En sus calles limpias se respira el orden alemán y se nota esta situación económica privilegiada. La ciudad no ha perdido sus viejas costumbres, y mantiene firmemente su parte más tradicional y pintoresca, aquella que la hace famosa por sus cervezas, sus salchichas y sus canciones llenas de alegría y jolgorio. Es por tanto parada obligada para el turista el Hofbräuhaus, una de las cervecerías muniquesas más famosas, donde cada día se llegan a despachar más de 10.000 litros de cerveza. Para los amantes del dorado néctar Múnich es el paraíso, y no es de extrañar que la Oktoberfest o fiesta de la cerveza sea el evento más representativo de la ciudad.
Por supuesto, Múnich no solo tiene negocios y fiesta, sino que también cuenta con monumentos de gran interés cultural. En su centro neurálgico destaca la plaza Marienplatz, con el nuevo Ayuntamiento neogótico dominando el interesante espacio. En el ámbito cultural no se pueden dejar de visitar algunas de sus tres pinacotecas, el Museo Alemán, dedicado a la técnica y las ciencias naturales, el Teatro Nacional, o la Ópera, cuya actividad musical sólo es comparable a la de la cercana Viena. Exclusivos de Múnich resultan el Estadio Olímpico Allianz Arena, caracterizado por su espectacular exterior lleno de futuristas luces, y el Parque Olímpico, que fue inaugurado para acoger los Juegos Olímpicos del 1972 y que hoy representa uno de los símbolos de la ciudad.